Meghann Riepenhoff, Littoral Drift #848 (Pleasant Beach Watershed, Bainbridge Island, WA 12.05.17 Lapping Waves with Receding Tide and Splashes), 2017. Cyanotypes. Courtesy Yossi Milo Gallery, New York © Meghann Riepenhoff

PAISAJE + FOTOGRAFÍA = UN PROYECTO EN COLABORACIÓN

New Territory: Landscape Photography Today (Nuevo territorio: la fotografía paisajística de hoy), en exhibición en el Denver Art Museum del 24 de junio al 16 de septiembre de 2018, presenta más de 100 obras creadas por 40 artistas de todo el mundo. La exposición explora los límites en expansión de la fotografía paisajística al presentar obras de artistas contemporáneos que se están replanteando cómo hacer una fotografía. Además, estos artistas emplean el tema tradicional para reflejar nuestra relación con el paisaje y nuestro impacto sobre él.

Una de las primeras fotografías conocidas fue creada en 1826 por Joseph Nicéphore Niépce con un proceso de su propia invención llamado heliografía (“escribir con el sol”). Se necesitaron 8 horas de exposición. Durante más de los 100 años de este medio, si bien se inventaron diversos procesos, las fotografías se creaban fundamentalmente gracias a la reacción entre elementos químicos y la luz.

Debido al auge de la fotografía digital y al aumento en los avances tecnológicos, cada vez hay más maneras en que se puede crear una fotografía. Muchos de los fotógrafos que forman parte de esta exposición han reavivado las técnicas tradicionales para crear una fotografía, mientras que otros han combinado dichos métodos con nuevas estrategias.

Aquí deseo centrarme en tres artistas de esta exposición que trabajan en colaboración con el paisaje incorporando materiales naturales del cielo, la tierra y el mar en sus procesos fotográficos. Mediante sus métodos particulares, no solo conectan literalmente la imagen con elementos del paisaje que la inspiraron, sino que también hacen eco de los procesos fotográficos históricos de sus antecesores.

Heliograph #77 by Chris McCaw, which is four unique gelatin silver paper negatives
Chris McCaw, Heliograph #77, 2015. Four unique gelatin silver paper negatives. Courtesy the David and Kathryn Birnbaum Collection. Chris McCaw, Heliograph #77 (Heliógrafo N.º 77), 2015. Cuatro singulares negativos de papel de gelatina de plata. Cortesía de la Colección David and Kathryn Birnbaum.

Sol

Chris McCaw aprovecha la intensa energía del sol como elemento en la creación de sus fotografías innovadoras. Construyó una cámara de gran tamaño a medida y trabaja habitualmente con exposiciones prolongadas. Su serie Heliograph es un tributo a aquellas primeras imágenes creadas por Niépce, aunque él emplea otros materiales.

McCaw coloca el papel fotográfico directamente en las cámaras y a través de un tiempo de exposición prolongado es capaz de dar inicio a un proceso, llamado de solarización, en el que invierte los claros y los oscuros en la imagen. Estas exposiciones prolongadas también buscan provocar quemaduras del sol, las que a veces incluso atraviesan el papel, dejando una marca que refleja el movimiento del sol durante la exposición. Las fotografías resultantes son únicas e incluyen sutiles paisajes oscuros bellamente desfigurados por el sol.

Shimpei Takeda, Trace #7, Nihonmatsu Castle, 2012. Gelatin silver print. Courtesy of the Artist. © Shimpei Takeda.
Shimpei Takeda, Trace #7, Nihonmatsu Castle, 2012. Gelatin silver print. Courtesy of the Artist. © Shimpei Takeda. Shimpei Takeda, Trace #7, Nihonmatsu Castle (Rastro N.º 7, Castillo Nihonmatsu), 2012. Impresión en gelatina de plata. Cortesía del artista. © Shimpei Takeda.

Tierra

Shimpei Takeda es un fotógrafo japonés que explora ideas de abstracción en la fotografía además de incluir una crítica social. Las imágenes de su serie Trace (Rastros) evocan un cielo estrellado, pero fueron creadas con tierra contaminada. El tsunami que azotó a Japón el 11 de marzo de 2011 se cobró miles de vidas y destruyó buena parte de lo que encontró en su camino. Además, este desastre natural causó un accidente nuclear de nivel 7 en la planta nuclear de Fukishima.

En el año 2012, Takeda recolectó muestras de tierra de lugares donde las personas seguían viviendo y trabajando. En particular, eligió lugares relacionados tanto con la vida como con la muerte, como templos, santuarios, zonas de guerra, hospitales, su lugar de nacimiento.

Para crear sus imágenes, Takeda empleó un método sin cámara semejante a los dibujos fotogénicos inventados inicialmente por William Henry Fox Talbot en 1839 y a los fotogramas de fotógrafos modernos, como Man Ray y Laszlo Moholy-Nagy en la década de 1920. No obstante, en vez de colocar objetos sobre un papel sensible a la luz y exponerlos a la luz para generar imágenes, Takeda experimentó con crear fotografías sin luz. Para esto, puso las muestras de tierra contaminada en un negativo y lo encerró en un receptáculo sin luz. La radiación electromagnética de la tierra contaminada expuso al negativo de una manera semejante al efecto que hubiera tenido la luz. Las impresiones creadas con estos negativos hacen visible el efecto peligroso y prolongado de este evento: rastros de radiación aún presentes en la tierra.

Mar

Meghann Riepenhoff explora las posibilidades de otro antiguo proceso fotográfico: el cianotipo. Este proceso fue inventado por Sir John Herschel en 1842, e históricamente quien más lo utilizó fue la botánica inglesa Ana Atkins para ilustrar sus libros de botánica. Al igual que un fotograma, Ana depositaba el espécimen sobre un papel fotosensible gracias a químicos fotográficos, lo exponía a la luz y luego enjuagaba el papel con agua. El área cubierta por la planta permanecía blanca mientras que aquellas expuestas a la luz adquirían un color azul brillante (cian) que revelaba la forma del objeto.

En Littoral Drift #848 (Pleasant Beach Watershed, Bainbridge Island, WA 12.05.17 Lapping Waves with Receding Tide and Splashes) (Deriva litoral N.º 848, Cuenca de Pleasant Beach, Bainbridge Island, WA, 05.dic.17, El ondular de las olas en la marea baja y los salpicones), cuya imagen aparece en la parte superior, Riepenhoff emplea el mismo proceso, a menudo con trozos de papel mucho más grandes. En vez de usar un baño controlado de agua en un estudio de fotografía, Riepenhoff “enjuaga” los cianotipos con agua de mar. Extiende el papel sobre la costa y deja que las olas rompan sobre él, dejando su huella e iniciando la reacción química que produce la imagen. Los diversos elementos del agua de mar, que incluyen arena, sal, algas, subproductos de la existencia humana en el planeta, afectan las imágenes de manera interesante e inesperada. El resultado son hermosas imágenes abstractas y dinámicas que evocan la forma y el movimiento de una ola en una superficie bidimensional.

Imagen en la parte superior: Meghann Riepenhoff, Littoral Drift #848 (Pleasant Beach Watershed, Bainbridge Island, WA 12.05.17 Lapping Waves with Receding Tide and Splashes) (Deriva litoral N.º 848, Cuenca de Pleasant Beach, Bainbridge Island, WA, 05.dic.17, El ondular de las olas en la marea baja y los salpicones), 2017. Cianotipos. Cortesía de la galería Yossi Milo Gallery, Nueva York © Meghann Riepenhoff

Kimberly Roberts is the curatorial assistant in the photography department.